UN BONITO VIAJE POR ITALIA



                         UN BONITO VIAJE POR ITALIA                                11/05/2020



          

Hugo y yo nos encontrábamos en uno de los  salones del Hotel Imperial en Roma, habíamos llegado esa mañana y  estábamos convocados junto, con  todo el grupo de viajeros para  informarnos del recorrido que íbamos a realizar por Italia. Estábamos muy ilusionados empezábamos nuestra vida en común (era nuestro viaje de novios).  

     —Me llamo Noemí, soy vuestra guía, muchas gracias por elegir mi ciudad.  Voy a estar con todos ustedes  en cada una de las excursiones que tienen contratadas con nosotros, y resolverles cualquier incidencia o  contratiempo que se les pudiera presentar -- mejor que no lo necesiten--.

 Deben saber  que se encuentran en  la Ciudad Eterna. Mañana iremos al famoso Coliseo Romano el famoso Anfiteatro  declarado Patrimonio de la Humanidad con su más de 2.000 años de antigüedad,  se remontan al siglo IV antes de C.: La tienen reconocida también como una   maravilla del mundo moderno ( año 2007). Seguidamente visitaremos Florencia,   la Toscana Italiana y  visitaremos Fíesele, nos separan únicamente 8 Km.. Seguiremos viaje,   para  visitar  Pisa  con su Torre inclinada, la  ciudad de Galileo Galilei, matemático y físico,  padre de la astronomía moderna. No podemos olvidarnos  de Venecia, con todo su encanto, El Gran Canal y sus paseos en góndola, atravesando sus puentes, pasando delante del majestuoso Palacio Ducal, es la frase  que mejor le define, sería un pecado  perdérselo.

      — ¿Hugo, te estás dando cuenta, se está olvidando del Duomo de Florencia?

          —Sí, Juan Carlos, me he dado cuenta, pero no seas tan impaciente, que nuestra  guía no ha terminado todavía con su  explicación, contesta a su pareja.

       —Estoy por levantar la mano y preguntárselo.

       — ¡¡ Qué no!!  Que te tranquilices y esperes.

A continuación la guía comenta: Tenemos una leve contrariedad  les dijo Noemí, por ajustes de última hora estoy obligada a comunicarles que hemos suspendido el viaje para visitar Florencia y su Catedral, fuerzas mayores nos lo impiden, les pido mil perdones. Tenemos previsto  compénsarles debidamente,  llevarles a conocer...  Ya no  pude contenerme  más y levante la mano.


     — ¿Señorita por favor? Dirigiéndose a la guía,  ¿Cómo se llama Usted?   — Noemí se dirige al visitante.

     — Juan Carlos, le  respondo.

     — Mire, Juan Carlos;  les estaba comentando la razón si me lo permite  cómo estamos en temporada alta, me comunican  que es imposible facilitarnos las entradas para todo el grupo, tiene  poco sentido ir a Florencia,  si no realizamos esa visita,  efectivamente el Duomo es muy importante.  Soy consciente que ha sido un error gravísimo por nuestra parte y en nombre de la agencia, les ruego nos disculpen.  Les tenemos preparado en compensación  -de nuevo la interrumpen—
      — Lo que usted llama una leve contrariedad es para nosotros un trastorno muy importante. ¡Empezamos muy mal! quiero que entienda  que estamos muy contrariados.

    —Cuánto lo siento se disculpa la guía. 

A la mañana siguiente, dentro del Coliseo. Comentan los jóvenes: la verdad que es  inmenso este anfiteatro y  habérnoslo  perdido durante  tantos años es imperdonable.

     — ¿Hugo estás  de acuerdo conmigo?   

     —Claro llevas   razón. Cuanto vivido dentro de estas viejas paredes,  lo primero que se te viene a la memoria es: Esa lucha tan horrorosa que mantuvieron  los cristianos entre las fieras y lucha de los gladiadores. Sabes que  en el siglo V, un monje llamado Telémaco entró en la arena y  trató de imponerse entre los gladiadores. Se dirigió,  al pueblo exhortándolo a abandonar esas horribles diversiones. Se levantaron voces sarcásticas e insultos. El intruso, gran mártir por la causa de la humanidad fue apedreado. Pero desde aquél día cesaron  los espectáculos, en el Coliseo.

      —Noemí,  pregunta Hugo a la guía.
  
      — ¿Es cierto que dejaban entrar a los niños a presenciar esas salvajadas? 

       —  Ella  le contesta,  tengan en cuenta que el espectáculo era público y gratis, era una forma de tener entretenido y contento al pueblo, no puede ni imaginarse cómo era esa sociedad por aquellos años. Después  Noemí en un aparte, les comenta discretamente.

    —Quiero hablar con ustedes, cuando tengan un momento.

     —Por supuesto le contesta Hugo.

Ya en el hotel, Noemí les explica: Verán sucede como les explique en la reunión, que no dispongo de entradas para todo el grupo, pero teniendo en cuenta, que ustedes son solo dos y como  sé que están tan contrariados. Les ofrezco una alternativa para poder resolverlo, no quiero que se lleven este mal recuerdo de su visita con nosotros. Tenemos otro grupo aquí en Roma, y les propongo que se incorporen a él. Primero  visitarían Pisa conmigo y después se trasladarían  al Hotel Anatolio,  mis compañeros, si disponen de entradas suficientes, y con ellos,  visitarían  Florencia y  el Duomo, terminarían su  viaje  en Venecia.

       —  Un pequeño favor, si lo aceptan les rogaría ser  discretos, yo  me ocupare  de excusarles. Y Ahora  vayan que les espera el almuerzo. 

        — ¿Sois pareja?  -- les pregunta un matrimonio octogenario, que están compartiendo mesa con ellos.

       —   Sí, contesta Hugo por los dos ¿Algún problema?

        —No nada hijos, para nada.  
   
        —   No vamos a cambiar, — responde Juan Carlos, pero se lo gradecemos.  
  
         —  Nosotros somos  Ignacio y María. Este viaje nos lo han regalado nuestros hijos por cumplir las bodas de oro, nos decidimos ya… de mayorcitos.  Da gusto veros únicamente “cogiditos” de la mano.

Continuamos viaje, y estábamos ya en la  toscana Italiana,  en Pisa,  resulta que consiste es un núcleo  de edificios bellísimos, con su torre, su catedral, el baptisterio y su cementerio, impacta observar esa torre tan alta y nos aclaran que es la más  inclinada del mundo. Consta de 55 metros de altura, pesa 14.700 Kg. Y para  acceder a su campanario, hay que subir 300 escalones aproximadamente.      

       —  ¿Noemí, puede derrumbarse La Torre de Pisa, pregunta Juan Carlos?
 Ahora no, pero hubo un tiempo en que si,  desde los cimientos,  la Torre tubo  un problema de inclinación. A medida que pasaban los años  se iba  inclinando un poco más.  Los técnicos advirtieron al  Mº de Cultura, que existía un problema real de derrumbe, por todo ello,  en 1990, prohibieron acceder a los visitantes.  Se invirtieron 21 millones de euros en resolverlo y  tardaron dos décadas  hasta dar con la solución, no fue fácil, contrataron a diversos técnicos. Consiguiendo mediante un sistema muy complejo de consolidación reforzar los cimientos, con materiales de plomo y hormigón armado y  con esa fórmula si pudieron  asegurar el asiento total, por unos  300 años aproximadamente. Fue reabierta al público el 1 de diciembre del 2001  después de este tiempo ya se verá…    
       
—    Siempre nos hacen lo mismo, a carrera toda la visita y luego muy  poco de tiempo libre, para tomar un café tranquilamente. 

       —  ¡Al fin! ¡En Florencia!  --exclamo Juan Carlos, hemos estado a punto de no venir  ¡Qué ilusión!          

        —  Sabes, Hugo  no tenía mucha idea, –si no es por ti—Que riqueza tan grande que atesora esta ciudad, fui consciente cuando le preguntaste al Alexandre nuestro guía:

      —  ¿Fiesole,  cuántos habitantes tienen?  —le pregunta Hugo.  

       — Tenemos registrados 14.100. Es la Ciudad Metropolitana de Florencia y fue conquistada por los florentinos en el año 1.125 atesora unos restos antiquísimos y son  muy importante, vamos a visitar sus muros etruscos –lo que queda de ellos—las termas romanas, tienen  una  Iglesia románica que data del  año 1.028 un Palazzo Comunal,  del siglo XII, un  teatro romano,  cuenta también en el barrio de San Doménico con la escuela de música “ fie solana”  sede del  Instituto Universitario Europeo, fundada por el profesor de Viola y violinista de la  Cuartete Italiana llamado  Piero Farullí.

Entrabamos llegar, al fin conseguíamos visitar  el Duomo de Florencia, es un referente  si viajas por parte de Italia. —Tú hermana nos lo advirtió—: Es imperdonable regresar  sin haberla visto.  

     — Y en la puerta del Sur, está   representa la peste que asoló a la ciudad y mato a  casi  la mitad de la población en aquellos años. ¿Sabes que la llaman La Puerta del Paraíso?  Por la escalera del fondo en el segundo piso debemos subir al mirador, le  llaman  “la cúpula de Brunelleschi” y  desde allí divisaremos un increíble marco de Florencia.

     — Qué encanto tiene Venecia, exclama Juan Carlos ---me parece mentira estar aquí, tenemos que localizar “nuestro puente”  “Ponte Mil vio”. Otro de ellos que tenemos que localizar es  el Puente de los Suspiros — Aquí,  Hugo se le queda mirando fijamente—
       — ¿Ni de broma me digas  que se te ha olvidado el candado?  ¿Y qué pasa, si es así?  Le  replica Hugo.
      —Que invierto todo el tiempo que nos queda, en localizar uno.

      — ¡Anda, anda! ¡Qué sí, que lo tengo! Sé que lo tenemos que dejar colocado, para cuando volvamos la próxima vez.

 Y tomamos un vaporetto,  para  recorrer el Gran Canal, con esa vista tan espectacular. Creo que hemos hecho muy bien y  pasar de las visitas programadas e ir a nuestro aire, estoy deseando,  nos falta también  pasear por los canales en la típica  góndola.  

      —  ¿Nuestro viaje? 
 ---Recuerdas, que  lo tenemos hablado?   El más  importante de los cuatro puentes que tienen, es  el puente Rialto que a su vez es el más famoso de toda Venecia,  perdernos por el mercado,   recorrer sus  calles, que curioso todas tienen  los   nombres de los gremios, de antaño. ¡Ah…! localizar  la fábrica de  del cristal de  Murano,  típico de aquí. Tenemos que llevarnos recuerdos para nosotros y algún detalle para los “papis”. Eso sí, nos vamos a quedar “sin el vil metal”, mañana a madrugar que  tenemos entradas para visitar el Palacio Ducal. Acuérdate que nos lo recomendaron, dicen que es divino. Subir al mirador, la llaman  “la cúpula de Brunelleschi” y  desde allí divisaremos un increíble marco de Florencia.

Ya en el avión, Juan Carlos le explica a Hugo:

    — Le tenía prometido a mi abuela llevarla de viaje a  Italia pero… no llegó ese día. Fue la primera persona de mi familia que  me ayudo, tendría yo unos 8 o 10 años, se dio cuenta  que yo era diferente,  no se me olvidará nunca lo  que me dijo: “Tú siempre serás mi niño, a mí  puedes contarme todo lo que quieras, el secreto  se quedará siempre entre tú y yo”.

                                                                  Amelia Glez. Luengo

ESTA SITUACIÓN NUEVA



                        ESTA SITUACIÓN NUEVA                                                                                                                                                                             13/5/82020




                                                                                                                                          
Jolines, ya esta mamá otra vez con la musiquita le dice Héctor a su hermano.

 --¿De dónde habrá salido eso… tan horroroso.

 --Pues igual que todos los días le contesta Iván,  oye te has fijado que ahora parece que nos dan muchos besos, parece que nos quieren más.

--Pepita entra en la habitación y les dice, venga  niños,  arriba a levantarse que ya son las 8,30

--¿Mami que es eso….? que suena y que es tan feísima, le pregunta Héctor.

--Es una música maravillosa, le contesta la madre. La llaman la Opera Chica y se llama  Zarzuela, es nuestra música  y es preciosa, debéis y tenéis que   conocerla, porque  aunque  sois pequeños,  poquito a poquito os iréis acostumbrando  a ella,  valorarla  y  algún día me lo agradeceréis.

--¿Y esto tiene que ser todas las mañanas?

--¿Pues vaya una forma de despertarnos? esto no es justo, contesta Iván.

--A ti te gusta porque eres vieja, y nos quieres fastidiar el día, le contesta  Héctor, Pepita hace que no los oye.

Venga niños, venir al balcón que hoy hace un día precioso  y veréis  lo bonito y lo limpio que está  la mañana hoy. Hacía mucho que no lo veíamos con esa claridad,  les  anima su madre.
Hay que empezar el día dándole las  gracias a Dios y a pedir un deseo,  para que se muera pronto  el “bichito”
 --Ya…  contesta Héctor,  y también  cuando llegue la tarde, como todos los días, replica Iván,   que si…  que tenemos que  salir al balcón a aplaudir también por esas personas  tan buenas, que se están sacrificando tanto, curando  a todos esos enfermos  los que  están tan malitos.
  Así comienza una de las muchas mañanas, los niños se dirigen al aseo, a continuación después,  entre codazos y zancadillas se encaminan a la cocina para ver quién de los dos se toma el trozo de bizcocho más  grande, para continuar  como hace ya un tiempo la misión de todas las mañanas;  las tareas del  “cole” Pepita les apremia…
 --Venga  que papá y yo también tenemos deberes, que hacer igual que vosotros. Héctor e Iván  no replican y se dirigen a su dormitorio, pero  van comentando.
 --No contábamos con esto eh… nos han  engañado un montón, le dice Héctor a su hermano,
 --Te acuerdas del día que nos dijeron que no íbamos a volver al  “cole”  lo contentos que nos pusimos, porque  nos iban  a dar  vacaciones y si, si…  nos  están mandando  más deberes que antes, estamos madrugando igual, vaya fastidio por lo menos  allí  teníamos el recreo.  La madre los oye y  calla. Luego le comenta a su marido.
--Que buenos son  nuestros niños y como lo están llevando de bien, les hemos contado,  mitad verdad y  mitad mentira, le dice Pepita a su marido.
Ya en el almuerzo  cuando están todos juntos, el papá les pregunta.
--¿Cómo lleváis la mañana chavales?
--Que me  ha dicho un pajarito que os ha oído quejaros.
--No…  lo que pasa es que preferiríamos estar en el  “cole”, contesta Héctor,  ¿Y eso?  ¿Por qué? pregunta  el padre.
  --¿Pues…?  -- Es que Diego me ha engañao  con los cromos, el último día en el recreo y  se la tengo jurada,   estoy deseando ir porque, ese se va a enterar,   ¿Solo por eso? le responde el padre.
--Eso es una bobada, hijo, porque en este momento nos ha surgido un problema muy importante y hay que saber esperar, llegará el día en el que lo puedas resolver,  veréis os voy a aclararos  algo:
Una niña llamada Greta, algo mayor que vosotros se ha dedicado a recorrer muchos países, avisándonos a los adultos,  también muchos expertos también, y jovenes ecologistas, nos advirtieron  que estábamos estropeando el planeta. No les hicimos caso y seguimos actuando igual, las mismas  barbaridades, estropeando la tierra, nos amenazaron con “tsunamis” en diferentes países,   para escarmentarnos  y como no rectificamos. 
El planeta nos ha enviado a este “bichito” que se nos ha colado por todo el mundo, ha venido a castigarnos.  El mundo se  había  convertido en muy materialista, solo nos importaban las cosas, no las personas, nos estábamos deshumanizando, y solo valorábamos lo que nos podía proporcionar el dinero, nos faltaba humanidad,  olvidando el contacto con las personas, nos mirábamos únicamente nuestro  ombligo y cuando el mundo salga de este confinamiento al que nos tienen sometidos (del que vamos a salir). Descubriremos  las personas, que nos  habrán dado  una lección muy importante.
 Necesitamos muy poquito para ser felices.  Que no somos  nada, que todos somos necesarios  y que  nos necesitamos los unos a los otros.
Pero sabéis, lo peor lo más triste,  es que hemos defraudado a nuestros mayores, porque se nos han quedado en el camino --toda  una generación--- A nuestros abuelos/as  les debemos mucho, les tenemos que agradecer, que trabajaran  y se  sacrificaran  tanto, para   que  nosotros vivamos como lo estamos haciendo, y para que a vosotros no os falte de nada. Pero cuando este confinamiento se termine.
Ya nos encargaremos tu madre y yo de recordároslo.

                                                   Amelia González Luengo

CINCO HORAS CON MARIO



                            CINCO HORAS CON MARIO                                            4/05/2020



 







--¿Rosa, lo tienes claro?, le pregunta Maribel, 

--Si, estate tranquila, le contesta Rosa a su amiga.

--¿Eres consciente del cambio? ¿Piensa un poco más?, estabas acostumbrada a vivir otra vida tan diferente,  vas a dar  un giro muy grande en tu vida

--Tranquila, sabes perfectamente que en este momento, voy a hacer lo mejor, me tengo que marchar ¡¡ aquí  me ahogo!! Le contesta  Rosa.

--Pero también sabes que me dejas muy intranquila, irte a un pueblo que es prácticamente una aldea a mi me crea muchas dudas le comenta  Maribel.

 –No seas pesada, sé te olvida que nací allí, se lo que me espera,  he llevado otro nivel de vida pero precisamente  por eso me voy,  lo  quiero cambiar.

El tren estaba entrando en la estación de Valladolid, y allí estaba como un clavo  Guillermo esperándome para llevarme a casa. Mi hermano llevaba desde siempre las labores de la finca, fue la razón para que  mis padres al morir en testamento le dejaran la casa familiar en usufructo. El nos pasaba a mi hermana Mari-Cruz y a mí las correspondientes rentas. Mi pueblo  se llama Curiel del Duero nos quedaba  todavía un pequeño recorrido,  era un pueblo  muy pequeño,  con muy poquitos habitantes, típico y semejante a otros muchos de Castilla me llevaba con mi hermano doce años  y  aún en la distancia siempre habíamos  estado muy compenetrados. Estaría muy bien con él.

Habían ido pasando los días, Rosa llevaba una vida muy  normal,  leía mucho, iba a misa, escribía y sobre todo estaba tranquila, la verdad es que necesitaba muy poco, salía a pasear mucho siempre con su libro bajo el brazo. Se sentía verdaderamente feliz, paseaba por los caminos, contemplaba los campos, respiraba  por aquellos parajes, solo con eso se encontraba bien.

Una de las mañanas caminaba junto a la orilla del rio y   me encontré   con un señor bastante mayor, nos  saludamos sin conocernos  ---en los pueblos somos así, sus gentes no necesitan conocerse--, todo el mundo se saluda,  tienen esa forma de actuar privilegio que tienen estas buenas gentes a diferencia nosotros los que  vivimos en  las grandes ciudades..

--Buenos días. ¿Qué dando una vueltecita? – Sí, le contesta ella

--¿Cómo te llamas? –Rosa.

--Yo soy Miguel, --¿Has visto que mañana tan bonita tenemos?—Sí, es cierto que está muy bonita  le contesta ella.

--¿Vives por aquí? ¿No te había visto antes? --Le pregunta Miguel

-- Sí vivo, con mi hermano, he venido a pasar una temporada. --¿Y Usted? 

--Por favor, tutéame que si no me haces más mayor,  –le contesta Miguel, yo estoy un poco “pachucho” me estoy reponiendo de una pequeña intervención vivo en aquella casa que está en lo alto de aquel cerro.

Muchas mañanas coincidíamos  cuando salía al paseo e íbamos charlando animadamente.
--¿Estas casada Rosa?

 __No, estoy viuda desde hace 3 meses.  --¿Hijos?  -- se interesó Miguel.

 --Dos viviendo con sus familias, uno en Inglaterra y el otro en Canadá, le responde Rosa.

--¿Y cómo te encuentras? Le pregunta Miguel. --Divinamente, no me encontraba tan  bien desde hace tanto tiempo… Le contesta Rosa.

--¿No estás afectada después de la muerte de tu marido? Le pregunta Miguel
 -¿No?   ¿Qué triste, verdad?-–le replica Rosa, Miguel escucha y no contesta nada.
Fueron pasando los días, me resultaba muy fácil charlar con él; así comenzó nuestra amistad, nos sentíamos bien comentando de todo,  poco a poco fuimos tomando confianza
--¿Te gusta leer, siempre que te veo, llevas un libro bajo el brazo? ----Si,  me gusta mucho desde siempre me ha hecho  mucha compañía, Rosa se decide por fin y le comenta,  no te extrañaras  si te digo que sé quién eres

-- ¿Quién soy yo, según tú?

–Eres un escritor muy célebre  y te llamas Miguel Delibes, le comenta Rosa. --Además he leído algunos de tus libros.

--¿Has sido feliz en tu matrimonio? –le pregunta Miguel de pronto, porque  no le apetece hablar de él.

--No, he vivido en una jaula de oro…. De pronto me encontré, viuda y relativamente   sola…
--Tengo  una curiosidad Rosa, creó que eres una gran persona, comenta Miguel, si te apetece…  posiblemente te vendría bien descargarte puede que te pese mucho esa mochila…

--Es tan largo de contar. --Yo me case muy enamorada  a medida que iba hablando en un momento me  olvidé  de Miguel,  estaba  tan ensimismada en mis  pensamientos, yo me vía  delante del cuerpo presente de mí marido –Miguel la escuchaba y la dejaba hablar…       

-- Paco recuerdas lo que comentamos cuando nos casamos que  llegaría el día en que uno de los dos se moriría el primero, y mira por  donde te ha tocado a ti,  cuánto amor  te tuve y con el paso de los años como me fuiste defraudando. ¿Qué tú también me quisiste?  ¿Claro pero a tu manera? Veras si no recuerdo mal,  no te importe demasiado. Cuando iniciamos nuestra vida en común, estábamos tan enamorados –que tiempo más bonito y también cuando nacieron nuestros hijos pero después como en todo lo demás;  tú a lo tuyo--.
En los días siguientes Rosa iba desgranando su vida  por capítulos a su  fiel oyente  que seguía  a su lado, terminaba siempre igual, se evadía y  olvidaba que tenía a su lado a Miguel escuchándola volvía de nuevo a sus recuerdos; se situaba  en aquellas tremendas horas junto a su marido.

--Me ofreciste una buena vida, eso no lo puedo negar,  magnifico nivel,  lujos, amistades muy  importantes,  un mundo que no conocía pero… ¿Sí? ¿A qué precio? Te lo preguntaste, ¿No creo? Yo también tenía una carrera no tan maravillosa como la tuya y seguramente también como tú, hubiera conseguido prosperar, tú me cortaste las alas, renuncié  a todo por seguirte a ti. Me  acostumbré y  me fui  convirtiendo en tu perrito faldero, tú  decidías por los dos.

--Me permitiste vivir en una jaula de oro, con todo lo que se puede comprar con dinero y con eso lo compensabas ¿Verdad?  Olvidaste que en casa,  solo contaba tu criterio. ¿Te preguntaste en alguna ocasión, si  yo también tendría algo que decir?  ¿No?,  que  anulada que me hiciste sentir.

Miguel sigue  escuchando la historia de su amiga. No lo puedo remediar como en una película, vuelvo una y otra vez a aquellos terribles días.

--Todos tenemos defectos y virtudes;  si naturalmente  que eras una buena persona, buen marido, buen padre, amigos que te querían también  admirado principalmente en el mundo empresarial ¿duda ninguna?  Nos relacionábamos, divinamente, --yo siempre a tu lado acompañándote-- tú  tan  orgulloso estabas en tu papel de hombre importante pero… ¿En qué momento?  fui  consciente de que estaba dejando de ser YO para convertirme en la Señora de Echegaray,  lo vi  tan claro, ya no tenía remedió, --no me ajusto a la realidad--, si tenía remedio, solo que no lo resolví. No di el paso de abandonarte, ¡¡Seguro!! Es uno de  los problemas que tiene una mujer que depende económicamente de su marido, tienes que hacer frente a muchos inconvenientes, te has acostumbrado a llevar un buen  nivel de vida  y me decía a mí misma, total no eras tan malo y  decidí continuar, no tuve mala vida pero buena tampoco si vieras en cuantos momentos me acordé de lo que me dijo mi hermana, la víspera de nuestra boda.

--¿No te entiendo Rosa? como estás tan loca por este hombre, estás a tiempo no te cases, no te merece tiene un punto que no me convence. –Nuestros padres pusieron el grito en el cielo ¡¡Qué dices, niña!! –Si es un partidazo.

No sé cómo me viene a la  memoria ahora, no volví a saber de Miguel, retome mi vida de nuevo y no llegamos a despedirnos siquiera. Pasaron los años y me olvide de esta historia, hasta que mi hermano me envió  una carta que contenía un paquete,  Rosa lo me  dejaron para ti, me  llego sin  remite cuando lo abrí,  era un libro titulado:

 CINCO HORAS CON MARIO autor Miguel Delibes, con una dedicatoria: “Para Rosa con mucho cariño para mi  amiga y compañera de nuestros paseos matinales”.
Uno de los libros más importantes que escribió este célebre escritor.la vida de Mario Diez Collado y María del Carmen Sotillo, este libro se convirtió en una obra de teatro, interpretado por la excelente actriz LOLA HERRERA. Y yo me vi reflejada en ella.

                      Amelia Glez. Luengo






Entrada destacada

JHON SMITH

Jhon era el típico inglés, alto, rubio, ojos claros, bien parecido, muy amable, atento y especialmente delicado con el trato a las mujer...